El contrato de agencia se rige por la Ley 12/1992, de 27 de mayo.
Por el contrato de agencia una persona natural o jurídica, denominada agente, se obliga frente a otra de manera continuada o estable a cambio de una remuneración, a promover actos u operaciones de comercio por cuenta ajena, o a promoverlos y concluirlos por cuenta y en nombre ajenos, como intermediario independiente, sin asumir, salvo pacto en contrario, el riesgo y ventura de tales operaciones
Si se pacta una condición por escrito que vaya en contra de la ley, ésta no tendrá valor. Las normas que se negocian son las exentas de imperatividad:
- La asunción o no del riesgo
- El poder trabajar para varias empresas
- La exclusividad
- Los plazos de preaviso en caso de extinción.




